No resistió al coronavirus: Andrés ‘Maravilla’ Alarcón muere en Nueva York

David Ramírez* / Nueva York / 27-03-2020

El manabita (y mantense de corazón) Andrés Alarcón Chávez falleció este jueves en El Bronx, Nueva York, a causa del coronavirus, confirmó su hermano Jorge Alarcón.

Muy conocido y querido por los mantenses residentes en Nueva York, quienes lo identificaban como ‘Maravilla’ Alarcón por su habilidad en el fútbol, lamentaron su partida, víctima de la pandemia que asola a Nueva York y al mundo.

Andrés ‘Maravilla’ Alarcón, integrando el Manta Veteranos, allá por el año 2002./ FOTO: Cortesía de la familia y remitida por el autor de la información.

La familia Alarcón Chávez se asentó en el Barrio Miraflores de Manta. Sus padres, Tulio Alarcón y Eugemia Chávez, fueron originarios del Cantón 24 de Mayo y se establecieron en Manta a principios de los setenta.

Andrés Alarcón estudió en la Escuela Girón y luego en el Colegio Cinco de Junio, hasta que, en 1979, con 16 años, viajó a Nueva York donde residió desde entonces.

En el Cinco de Junio sobresalió como futbolista y declamador, de la mano del recordado maestro “Pepungo” Cevallos.

Andrés con su hija./ FOTO: Cortesía de la familia y remitida por el autor de la información.

Según cuenta su hermano Jorge, Andrés fue amante de los deportes, particularmente del fútbol, en cuya práctica se destacó como delantero. Al llegar a la Gran Manzana integró varios equipos en los que fue gran conductor y goleador por su habilidoso y rápido desempeño.

“Le empezaron a llamar ´Maravilla´ por su parecido estilo al de ´Maravilla´ Tenorio, famoso en esa época de juventud”, cuenta Jorge.

En Nueva York, Andrés integró varias ligas de El Bronx y Queens, en el emblemático parque de Flushing Meadows. Jugó en los equipos de Paquisha, América de Manta y Manta Veteranos.

Andrés y su familia./ FOTO: Cortesía de la familia y remitida por el aurtor de la información.

La jovialidad de Andrés lo distinguía entre sus compañeros de equipo y de trabajo en Nueva York, donde además cultivó su afición por la comida típica manabita, especialmente los platos de mar que le recordaban a su Manta querida. Era algo que extrañaba y disfrutaba, al punto que, en el año 2013, por sugerencia de sus amigos abrió el restaurante ´Maravilla´, en El Bronx.

Estuvo casado con la también mantense, Daysi Mendoza, de cuya unión tuvo tres hijos: Kenny, Andrea y Michael. Andrés estuvo por última vez en Manta en oportunidad del sepelio de su madre, el pasado mes de agosto.

PD. Jorge Alarcón fue compañero de aulas del autor de esta nota en el Cinco de Junio.

* Periodista de Manabí, Ecuador, radicado en Estados Unidos donde es editor para El Diario de Nueva York.