Cómo funciona Manta en la fase intermedia de la emergencia sanitaria

Luego de situarse en la fase intermedia (amarillo) de la emergencia sanitaria causada por la propagación de la covid-19 en Ecuador, el Cantón Manta (centro oeste) está retomando parte de sus actividades ordinarias y una porción mayoritaria de la población ha dejado el confinamiento y vuelve a las calles para ir a sus respectivos lugares de trabajo, compras, atención médica y otros.

Esas actividades son las mismas de antes de la pandemia, pero las personas que las realizan, ahora, deben observar un comportamiento distinto y hasta extraño. La novedad más notoria es, por supuesto, el uso obligatorio y permanente de mascarilla, la frotación manual constante de alcohol antiséptico y el distanciamiento social (al menos 1,5 metros entre una y otra persona). Pero, además, hay quienes visten un traje protector con cabezal tipo astronauta, a lo que añaden botas o zapatos y guantes especiales.

Una imagen rara en una ciudad acostumbrada al vestuario tropical sencillo./ GAD Manta

En la práctica, sin embargo, no todos pueden cumplir a rajatabla esas medidas de precaución mientras se movilizan y trabajan. Exceptuando la mascarilla, de fácil adquisición y uso, la frotación del antiséptico requiere una buena memoria y mucha perseverancia del usuario, lo que es poco común; y el distanciamiento social es imposible en el transporte colectivo, en las pequeñas salas de espera, en los estrechos espacios de trabajo, y no se diga en las calles congestionadas de peatones.

La bicicleta es uno de los medios para movilizarse hoy en la ciudad./ GAD Manta

Mas, pese a todas las dificultades, inconvenientes e imposibilidades del resguardo contra el coronavirus SARS-CoV-2, la gente del Cantón Manta ha vuelto a trabajar, porque sin trabajo no hay producción y sin producción no hay bienes ni servicios para el intercambio social y el mantenimiento de la vida.

El servicio de transporte urbano de pasajeros funciona a medias y con solo el 50 % del aforo o capacidad de cada bus; a diferencia, los taxis lo hacen hasta con un 75 %. El comercio no esencial está abriendo sus locales en la medida que organizan sus precauciones de bioseguridad. Igual hacen los diferentes servicios profesionales, salvo los que pueden manejarse con teletrabajo. La educación, en todos sus niveles, se desarrolla en remoto vía internet. La industria no esencial también abre aplicando su respectivo protocolo sanitario. El comercio y los servicios considerados esenciales por las autoridades no han parado durante la emergencia.

Mantenimiento de jardines públicos./ GAD Manta

La industria de la construcción también va restableciéndose de a poco, como lo hace el Gobierno municipal que ya trabaja en algunas obras viales y en el mantenimiento de parques y jardines.

El sector de servicios privados para la salud también está reactivándose y dejando en evidencia que no todas sus instalaciones disponen de las condiciones necesarias para afrontar con eficacia una pandemia como la presente. Hay, por ejemplo, consultorios médicos apiñados en edificios cuyas salas de espera tienen espacio muy reducido e insuficiente ventilación natural. La Organización Mundial de la Salud ha dicho que el SARS-CoV-2 suele mantenerse bastante tiempo suspendido en el aire, en ambientes sanitarios cerrados.

Termo nebulizado constante en los espacios de concurrencia pública./ GAD Manta

Hoteles y restaurantes reabren previa autorización después de pasar por un riguroso examen de sus respectivas capacidades para asegurar la salud de sus trabajadores y usuarios. Básicamente se les exige toma de temperatura antes de que alguien ingrese a un local, uso de mascarilla, desinfección constante y el distanciamiento social.

Las terminales aérea y terrestre han retomado parcialmente sus respectivas actividades, acatando las disposiciones del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, respecto a los correspondientes protocolos de bioseguridad. La terminal portuaria no ha parado durante la emergencia, para permitir sobre todo las exportaciones de la producción ecuatoriana; pero, igualmente, cumple aquellos protocolos sanitarios.

Una de las raciones alimentarias que el Gobierno municipal entrega sin costo a las familias en situación de vulnerabilidad./ GAD Manta

Por cierto, las playas marinas permanecen vedadas a los bañistas y deportistas. Tampoco funcionan bares, discotecas, salas de cine, salones de baile ni salas de juegos. No se hacen espectáculos musicales presenciales, ni juegos deportivos para público en los estadios. Toda actividad de concentración masiva sigue suspendida.

La emergencia sanitaria continúa

Sigue la repartición de raciones alimentarias a las familias más vulnerables del cantón./ Gad Manta

Pese al aflojamiento de las restricciones para laborar, la emergencia sanitaria por la covid-19 continúa en el Cantón Manta. Prosiguen las tareas municipales de desinfección en espacios públicos, el control del tránsito regulado por número de placa y salvoconductos, el reparto de kits alimentarios gratuitos para familias en situación de vulnerabilidad, el control al funcionamiento regulado por autorización excepcional de los negocios, el toque de queda con tiempo reducido (21h00 – 05h00), entre otras acciones específicas de la emergencia.

FOTO DESTACADA: La construcción volvió tratando de no infringir su protocolo de bioseguridad./ GAD municipal de Manta.