Terapias biológicas para prevenir la discapacidad por artritis

Con las terapias biológicas el paciente puede restaurar la capacidad de su sistema inmunitario./ KEYWORD

En América Latina hay 34 millones de personas con discapacidad permanente y 140 millones con discapacidad temporal a causa de las enfermedades reumáticas, según las cifras de la OPS.

La biotecnología dio paso al tratamiento de enfermedades crónicas, como la artritis reumatoide. Las terapias biológicas permiten evitar el daño estructural de las articulaciones, con mejoría de su movilidad y función.

El dolor, la rigidez y la inflamación de las articulaciones son los principales síntomas de la artritis reumatoide. Sin el tratamiento adecuado, esta enfermedad puede llegar a producir una discapacidad; una vez que las articulaciones se lesionan, el daño es irreversible. Frente a ello, surgen los medicamentos biológicos como una terapia que puede adelantarse a la progresión de las enfermedades en sus primeras etapas.

“Los medicamentos biológicos abrieron una puerta al tratamiento de las enfermedades crónicas que no tenían un control eficaz a través de medicamentos químicos”.

Dra. Rosa Elena Salazar, reumatóloga

Con estas terapias el paciente restaura o modula la función del sistema inmunitario y no manifiesta dolor ni hinchazón en sus articulaciones. Sin embargo, su nivel de efectividad va enlazado con la continuidad del tratamiento, menciona la doctora Rosa Elena Salazar, miembro de la Sociedad Ecuatoriana de Reumatología.

¿Por qué no pueden sustituirse?

Los medicamentos biológicos no pueden ser copiados de forma exacta. Están desarrollados por moléculas complejas que requieren de un organismo vivo para ser replicados y es imprescindible su producción en laboratorios especializados en biotecnología. Su elaboración y aprobación de los entes regulatorios puede tardar entre 10 y 15 años. (1)

Cuando el proceso de producción no está alineado a los estándares de las autoridades regulatorias -como sus estudios preclínicos, ensayos, estudios clínicos, etc.-, el producto final se denomina biológico no comparable. Estos medicamentos no comparables con los biológicos innovadores, pueden reducir costos en la terapia; sin embargo, dan mucho qué decir en cuanto a su calidad, efectividad y seguridad.

Por otro lado, si se reemplaza el medicamento por razones no médicas, se pone en riesgo la calidad de vida del paciente. La especialista advierte que no se debe intercambiar un medicamento biológico por uno no comparable, dado que se corre el riesgo de perder la efectividad lograda durante el tratamiento con un biológico innovador o un biosimilar.

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Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), del año 2016, en Latinoamérica se estima que hay 34 millones de personas con discapacidad permanente y 140 millones con discapacidad temporal a causa de las enfermedades reumáticas. (2)

Un paciente proactivo

La artritis reumatoide es una enfermedad con gran impacto social, y afecta el estilo de vida de quien la padece. Para no retroceder con la enfermedad se debe mantener un tratamiento de manera sostenida, con medicamentos que demuestren eficacia y seguridad. Por eso es fundamental que la decisión de los pacientes sea tomada en cuenta y puedan ser partícipes en cada una de sus terapias.

FUENTE: Boletín e infografía proporcionados a REVISTA DE MANABÍ por Heidy Calvopiña, de la Agencia de Relaciones Públicas KEYWORD (Quito, Ecuador). **Material dirigido al público en general y validado por el Departamento Médico de Pfizer. El contenido de este material está destinado únicamente para fines informativos.