El médico que “sana cuerpos y rescata almas”

Isaac Reyna Gallegos, el clérigo-médico que causa admiración en el Hospital IESS de Portoviejo.

Cuando los afiliados al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) en Manabí llegan hasta el Hospital General Portoviejo, perteneciente a ese organismo, les llama la atención ver a un hombre vestido de negro y con cuello clerical, brindando atención médica.

Ese hombre singular es Isaac Reyna Gallegos, de la provincia Santo Domingo de los Tsáchilas pero residente en Portoviejo desde el año 2005. Trabaja en el hospital desde abril del año en curso. Es médico especialista en gerencia de salud y diácono de la iglesia católica-anglicana; tiene 33 años de edad, es divorciado y padre de dos hijos.

“En la actualidad trabajo en el triaje, con los pacientes que llegan tanto a Emergencia general como a la Emergencia COVID-19”, explicó el religioso, al hacer un alto a sus labores diarias.

Sobre su trabajo en el hospital, le da la calificación de interesante, porque tiene la oportunidad de ayudar a la comunidad. “A diario tengo que atender muchos casos; la mayoría de ellos son verdaderos dramas humanos, como la atención a pacientes con diversas dolencias”, explicó.

Consultado sobre si algún paciente le ha comentado algo sobre las actividades que realiza, se ríe y dijo que está consciente de que no es común encontrar a alguien como él en labores médicas. Sin embargo, la mayoría de las personas lo han felicitado porque “Sana cuerpos y rescata almas”.

Respondiendo a la consulta de los pacientes, en el área de triaje del Hospital IESS de Portoviejo.

Este médico, con formación clerical, anteriormente también laboró en el Ministerio de Salud Pública y en el Seguro Social Campesino.

Un paciente de nombre Luis, quien se hallaba cerca del clérigo-médico durante la entrevista periodística, llegó hasta la casa de salud porque presentaba desde la noche anterior un fuerte dolor de cabeza, y la primera persona con que se encontró en el hospital fue con el doctor Isaac.

Le llamó la atención el vestuario del clérigo, nada usual entre médicos, y mientras era atendido no dejaba de mirar de pies a cabeza al médico-sacerdote.

Preguntado sobre esa admiración, respondió: “Es la primera vez que veo a un médico que también es religioso. La verdad es que es bastante curiosa esta situación”.

FUENTE: Boletín y foto remitidos a REVISTA DE MANABÍ por Margarita Pérez Verduga, comunicadora pública del Hospital IESS en Portoviejo, provincia de Manabí, República del Ecuador.