Los hongos comestibles del Chocó Andino norecuatoriano

Una de las tres variedades de hongos recientemente descubiertas: Pleurotus prov sp. Nov./ MASHPI LODGE / EFFECTIVE

Nuevas especies de hongos nativos comestibles se han descubierto recientemente en el bosque nublado del Chocó Andino, en el noroccidente de Quito y a solo 45 minutos de esta ciudad, resultado de las constantes investigaciones científicas que biólogos nacionales y extranjeros realizan en la Reserva Mashpi.

El departamento de Investigación y Biología de Mashpi Lodge, junto con Fundación Futuro, han trabajado desde 2018 para potenciar y ejecutar proyectos que aporten y faciliten opciones sostenibles para estas regiones biodiversas o amenazadas, encaminando la conservación ligada a alternativas de producción que no impacten el entorno natural, siendo beneficioso para que las comunidades aledañas generen recursos económicos.

Este trabajo inició con la visita del investigador y docente Paúl Gamboa Trujillo, director del Laboratorio de Micología Aplicada de la Universidad Central del Ecuador, en 2018. El propósito era conocer la diversidad de hongos de la reserva y buscar potenciales especies comestibles junto al equipo de biólogos y parabiólogos de Mashpi Lodge,  gracias a lo que hoy se tiene certeza de la existencia de al menos 90 géneros de hongos, 40 especies de macrohongos y al menos 10 especies bioindicadoras de calidad ambiental, que son los hongos del género Ophiocordyceps.

Hasta el momento se han detectado tres especies de hongos comestibles dentro de la Reserva Mashpi: Auricularia fuscosusccinea, Pleurotus prov sp. nov. y Favolus tenuiculus, que hace poco degustó in situ Roberto Ayala, ganador del Master Chef 2020, en compañía de Luis Fernando Cárdenas, chef ejecutivo de Mashpi Lodge.

Los dos chefs disfrutaron de un momento especial para compartir técnicas de cocina en torno al principal y novedoso ingrediente endémico del bosque. Sin duda fue de la admiración de Roberto, quien lo visitaba por primera vez y por supuesto lo disfrutó en una maravillosa cena al canto de grillos y pájaros que envuelven de alegría y paz esta reserva privada, ubicada al noroccidente del país.

El reto ahora para los investigadores es profundizar en la biología reproductiva de estas especies de hongos y generar protocolos de reproducción ex situ a corto plazo. El objetivo a mediano plazo es implementar criaderos de hongos en las comunidades de la región, para aprovechar esta fuente alimenticia y de esta manera cubrir la demanda de hoteles, como el propio Mashpi Lodge que está reestructurando su carta de platos y alimentos, fortaleciendo principalmente su menú vegano y el uso de productos locales.

chefs en mashpi lodge
Los chefs Roberto Ayala (Master Chef 2020) y Luis Fernando Cárdenas, director ejecutivo de Mashpi Lodge, experimentando con los nuevos hongos./ MASHPI LODGE / EFFECTIVE

“Las poblaciones vecinas a Mashpi podrían así tener alternativas económicas con un impacto muy bajo sobre el bosque nativo. Por ejemplo, la producción de estos hongos podría cubrir la demanda de hoteles del sector, para posteriormente expandirse a Quito y el resto del país. El potencial es enorme y se generaría una cadena de valor importante, replicable y sostenible”, comentó Mateo Roldán, director de Investigación y Biología de Mashpi Lodge.

Roberto Ayala comentó: “Las maravillas que tiene el Ecuador son únicas. Me ha encantado probar y trabajar con estas nuevas especies de hongos, en un entorno natural tan emblemático en la reserva Mashpi. Esta fue sin duda una experiencia enriquecedora, tanto como ecuatoriano orgulloso de mi país, así como un chef que descubre estas especialidades tan deliciosas por primera vez en la vida”.

Hongo en plato
Hongos listos para servirse./ MASHPI LODGE / EFFECTIVE

Como parte de sus iniciativas de conservación ambiental, Metropolitan Touring (operadora del Mashpi Lodge), junto con Fundación Futuro, puso en marcha desde 2016 su proyecto emblemático de carbono neutro que consiste en compensar la huella de carbono que generan los huéspedes de sus hoteles Mashpi Lodge y Finch Bay en Galápagos, y Casa Gangotena en la capital, así como la generada por sus barcos de expedición en las Islas Galápagos, para destinarlos a la protección y expansión de la Reserva Mashpi en el Chocó Andino.


FUENTE: Metropolitan Touring (Quito, Ecuador), mediante boletín y fotos enviados a REVISTA DE MANABÍ a través de Effective, agencia de relaciones públicas, con firma de Eileen Guerra.