Planificación legal, clave para iniciar bien una empresa exitosa

Cristina Martínez, abogada empresarial, Guayaquil. / FUENTE: CM / AGR

Las claves para tener éxito en un negocio no son algo que podemos dejar a la “suerte” o únicamente a la “experiencia y conocimiento”.

Por Cristina Martínez*

La estrategia legal se ha convertido en un eje del desarrollo de negocios, bien sea por nuevos marcos regulatorios, fiscales, o por la abierta contienda litigiosa contra la competencia.

Si bien la administración de una empresa requiere de planificación y estrategia puntuales de producción, prestación de servicios o comercialización, según sea el caso, hay otros aspectos igual de importantes que han de ser atendidos para que un negocio marche sobre ruedas.

Estos aspectos se revisan dentro del plan legal, que es la parte del proceso del negocio en la cual se muestra la descripción administrativa de la empresa, para darle la personalidad y forma jurídica adecuadas al negocio que se va a emprender.

Este plan jurídico es la base de la que dependen muchas acciones que se tienen planteadas a futuro por el emprendedor, por lo que se convierte en una herramienta de despegue empresarial que con el tiempo comprenderá los permisos, tales como de funcionamiento o de expendio del producto que se vaya a vender; el registro tributario con el cual se va a ejercer la actividad comercial: RUC, RISE; la estructura sobre la cual el negocio se va a desenvolver: sociedad, compañía o personal; y, registro de marcas, lemas comerciales y demás.

La pregunta que se le hace a la mayoría de emprendedores para comenzar con el proceso de planificación jurídica, es: ¿Sabes en cuál de las etapas de crecimiento se encuentra tu empresa? La parte fundamental para realizar el plan legal y saber la respuesta a esta pregunta, es tener una estrategia correcta que nos ayude a aprovechar las oportunidades, hacer frente a las amenazas, a reforzar las fortalezas y disminuir las debilidades de nuestro negocio. Un plan empresarial es la manera más efectiva para conseguir objetivos y, como siguiente paso, un plan legal.

Existen algunos casos de emprendedores que piensan no tener que realizar esta planificación legal, pero ningún negocio está exento de la necesidad de llevar un orden y mantener una responsabilidad sobre sus acciones para que estas se enmarquen dentro de la ley. Conocer el marco legal sobre el cual se va a desenvolver mi idea de negocio resulta necesario y beneficioso para que las metas empresariales se cumplan.       

Algunos consejos y sugerencias para hacer este despegue jurídico más sencillo:

  • – Tener en cuenta la estructura de la organización. Con el plan jurídico podemos definir cuál es el tipo de sociedad que conviene para el negocio. Esta forma jurídica hará que los costes empresariales sean, más altos o más bajos, acorde a las denominaciones sociales y marcas dentro de los estatutos legales.
  • – Plasmar todos los aspectos administrativos referentes a los trabajadores de la empresa, como los contratos que se realizan o reglamentos internos de trabajo y seguridad.
  • – Interiorizar toda la información sobre el tipo de empresa, la elección de su forma jurídica y su constitución, ayudará a escalar de manera más rápida todos los pasos para despegar empresarialmente.
  • – Contar con el soporte de un asesor legal es fundamental para que una empresa pueda llevar adelante sus actividades de manera segura. Así, las estrategias de negocio no se verán afectadas y podrá centrarse la atención en el crecimiento.

* Cristina Martínez, residente en Guayaquil, Ecuador, es abogada en libre ejercicio. Su opinión llegó a REVISTA DE MANABÍ mediante la consultora de relaciones públicas Anggie Gaona Ripalda.