Las nuevas y más contagiosas variantes del virus que causa la COVID-19

Un tubo de ensayo en laboratorio con muestra positiva de la variante delta descubierta en la India. / CLEVELAND CLINIC / ATREVIA

Las variantes delta, alpha, beta y gamma, del coronavirus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad COVID-19, son monitoreadas en Ecuador por tres entidades especializadas en vigilancia genómica: Instituto de Microbiología de la USFQ (Universidad San Francisco de Quito), el INSPI (Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública) y el Centro de Investigaciones de la UEES (Universidad de Especialidades Espíritu Santo).

Las nuevas variaciones y casos registrados a escala nacional han causado alerta en las autoridades de salud y por ende en la población general. La variante delta (una versión mutada que es más infecciosa), fue etiquetada como una “variante de preocupación” por la Organización Mundial de la Salud (OMS), debido a que es considerada como un 60 % más transmisible que la cepa original del coronavirus SARS-CoV-2.

Según un reporte del INSPI, fechado el 19 agosto del 2021, en el Ecuador se han detectado 187 casos de la variante delta, resultados que se obtuvieron por el centro de vigilancia genómica de SARS-CoV-2. Estos nuevos casos están localizados en las provincias de Galápagos, Pichincha y Carchi.

“En este momento estamos viendo un aumento a nivel regional, nacional y global de los casos de COVID-19 de la variante delta. Es importante que todas las personas -aún (las) vacunadas que son vulnerables- continúen usando la mascarilla como protección y mantengan distancia social en la comunidad.

“Actualmente hay muchas preguntas sobre qué tan efectivas son las vacunas contra la variante delta. La comunidad científica nos asegura que las vacunas aún son efectivas contra esta variante; por ello es importante que sigamos promoviendo vacunarse en la comunidad”, recomienda la Dra. Lysette Cardona, jefa del Departamento de Enfermedades Infecciosas de Cleveland Clinic.

¿Cuántas variantes existen?

Hasta el momento, en el mundo se han registrado cuatro variantes de preocupación: alfa, beta, delta y gamma. En el Ecuador, estas variaciones son monitoreadas por tres entidades que hacen vigilancia genómica, como son: el Instituto de Microbiología de la USFQ, el INSPI y el Centro de Investigaciones de la UEES.

Según el Ministerio de Salud Pública, se han identificado 12 nuevas personas infectadas de la variante alpha, sumando un total de 233. Mientras que de la variante gamma se registran 10 nuevos contagios, ascendiendo la cifra de 244 casos en el país. Las provincias con mayor índice de contagios de las variantes delta, alpha y gamma, son: El Oro (100), Manabí (32), Pichincha (18), Guayas (14), Azuay (5), Cañar (5), Chimborazo (2), Imbabura (2), Santo Domingo de los Tsáchilas (2), Carchi (2), Napo (1), Pastaza (1) y Galápagos (3).

¿Cómo se nombran las variantes?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió usar las letras del alfabeto griego para etiquetar las variantes clave del coronavirus causante de la COVID-19. Este sistema hace que las cosas sean más fáciles de entender y ayuda a evitar informes erróneos. También puede ayudar a eliminar las etiquetas estigmatizadoras y discriminatorias que las personas suelen utilizar cuando se refieren a variantes por sus lugares de origen.

¿Cómo muta un virus?

La idea de mutación nos puede parecer aterradora, sin embargo es bastante normal. Los virus mutan constantemente. Esto es especialmente cierto en el caso de los virus que contienen ARN como material genético, como los coronavirus y los virus de la influenza.

De hecho, todos los virus están formados por un paquete de material genético (ya sea ADN o ARN) que está cubierto por una capa protectora de proteínas. Una vez que un virus ingresa a su cuerpo, generalmente a través de la boca o la nariz, se adhiere a una de sus células. Luego, el ADN o ARN del virus ingresa a su célula, donde puede hacer copias de sí mismo que se disparan e infectan otras células.

Si el virus puede copiarse a sí mismo y secuestrar suficientes células sin ser aniquilado por el sistema inmunológico, esto puede provocar que la persona se enferme.

Para el microbiólogo y patólogo Daniel Rhoads, de Cleveland Clinic, la mayoría de las veces las mutaciones son tan pequeñas que afectan significativamente el funcionamiento del virus y lo debilitan; pero ocasionalmente, una mutación ayuda a que el virus se copie a sí mismo e ingrese más fácilmente en nuestras células.

Si estos errores genéticos ventajosos se incluyen cuando el virus se replica, se transmiten y eventualmente se convierten en parte del genoma normal del virus, explica el Dr. Rhoads. Por ende, podemos ver que estas mutaciones se acumulan con el tiempo y así es como obtenemos nuevas variantes de una cepa de virus.

¿Qué sabemos sobre otras variantes del SARS-CoV-2?

Para el especialista Rhoads, es difícil medir exactamente cuánto impacto tienen, inicialmente, las nuevas variantes en la pandemia, ya que muchos factores contribuyen a la rapidez con que se propaga un virus, incluyendo los comportamientos humanos.

No obstante, hay buenas noticias: un estudio realizado en Inglaterra mostró que la vacuna Pfizer seguía siendo muy eficaz (88 %) contra la enfermedad sintomática de la variante delta. Además, de que estas nuevas variantes también se pueden detectar con pruebas actuales, por lo que eso es algo que debería ser tranquilizador para la población.

¿La vacuna protege contra variantes?

La naturaleza cambiante del coronavirus (y todos los virus) es algo que los expertos de todo el mundo están vigilando de cerca, pero no es algo que va a cambiar el curso de la pandemia de la noche a la mañana. Según el Ministerio de Salud del Ecuador, con corte al 19 de agosto del 2021, alrededor de 9’961.744 personas han sido vacunas con la primera dosis, mientras que la segunda dosis se ha colocado a 6’273.354 ciudadanos.

Si bien el proceso de vacunación sigue avanzando, es importante considerar que el contagio de las nuevas variantes es una razón más para tener cuidado, incluso cuando la mayoría de los estados retroceden las pautas de distanciamiento social.

La doctora Cardona, jefa del Departamento de Enfermedades Infecciosas de Cleveland Clinic, enfatiza que la vacunación ha demostrado ser la herramienta más eficaz para controlar la pandemia; es por ello que, ante estas mutaciones emergentes, nuestra principal y mejor defensa es la vacuna y continuar con las medidas de bioseguridad establecidas en cada país.

FUENTE: Comunicado y foto con firma de Cleveland Clinic, remitidos a REVISTA DE MANABÍ mediante la agencia de comunicaciones Atrevia en Quito (Ecuador).