La Navidad y el fin de año son dos fechas que animan a las personas a celebrar como en ningún otro mes. Es en esos dos momentos cuando las familias se reúnen con un inocultable sentimiento de felicidad, porque, primero, se conmemora el nacimiento de Jesucristo a quien una buena parte de la humanidad considera hijo del Excelentísimo Señor Dios Todopoderoso, Sumo Hacedor del universo; y porque, con ese motivo, se agasaja a niñas y niños. Y, segundo, porque llega el año nuevo que nos colma de esperanzas.

Pero, al celebrar, muchas personas caen víctimas de los excesos: ajetreo, insomnio, estrés, comida abundante y poco saludable, ruido ensordecedor, bebidas espirituosas y más. Todo esto puede marchitar el brillo y la apariencia general de la piel, sobre todo de las mujeres, debido al uso frecuente de maquillaje, malas noches, ingesta de alcohol, azúcar y otros platillos fuera de lo habitual. De ahí que es importante aplicar medidas preventivas y de cuidado especial para que la dermis resista estas fechas sin colapsar.

La inflamación de la piel suele ser uno de los signos más visibles de los efectos de las fiestas; esto debido a la acumulación de sustancias químicas, toxinas y suciedad en los poros. De igual manera, los excesos pueden afectar la producción de colágeno y elastina, provocando resequedad. Además, el aparecimiento de acné y puntos negros por la falta de oxigenación y limpieza puede ser otro de los resultados. Por esta razón, sin importar la edad, en esta temporada es fundamental incluir una buena limpieza dérmica, el uso de cremas hidratantes, humectantes y bloqueador solar para lucir una piel saludable e impecable”, explica María Eugenia Cantos, cosmetóloga de Farmacias Medicity.

De acuerdo con la experta, existen tres recomendaciones principales para después de una noche de fiesta: 

Retirar el maquillaje: La limpieza es clave para la salud de la piel, ya que garantiza su correcta oxigenación y por ende se evita su maltrato y envejecimiento prematuro. El maquillaje o las partículas del ambiente pueden tapar los poros, por lo que la rutina antes de acostarse debe incluir: lavar el rostro en la noche y en la mañana para eliminar la suciedad y las grasas, que incluso pueden provocar acné y pérdida de brillo.  

Hidratar y reparar: La piel es uno de los primeros órganos que delata el consumo excesivo de alcohol y se refleja con la aparición de arañas vasculares, eritema o enrojecimiento facial, arrugas alrededor de los labios y ojos, e incluso producir ictericia, que es la coloración amarillenta de la piel y las mucosas, derivado del aumento de la bilirrubina en la sangre por ciertos trastornos hepáticos.

Sin duda, el alcohol provoca deshidratación, por lo cual es importante considerar el uso de una crema nocturna humectante. También es importante que al despertar, después de tomar una ducha, se utilice una crema para hidratar la piel, lo más recomendable es usar hidratantes que tengan ácido hialurónico, que es un componente que permite que la piel se vea más firme, brillante y saludable.

En el caso de tener ojeras o bolsas, es propicio usar parches para ojos, ideales para desinflamar el área. Finalmente, pero no menos importante, siempre utilizar un protector solar antes de salir de casa para evitar manchas en la piel y envejecimiento prematuro.

Descansar el tiempo necesario: Después de una noche llena de fiesta, la piel, el cuerpo y la mente necesitan recuperarse, por lo cual es importante agregar unos minutos de descanso antes de empezar la rutina del día siguiente. Varios estudios han demostrado que la falta crónica de sueño o un sueño de mala calidad provocan envejecimiento prematuro de la piel, y como consecuencia puede provocar una mayor laxitud (consiste en el alargamiento de una estructura), incremento de arrugas finas y una pérdida visible de grasa subcutánea.

Además de estas medidas básicas, se pueden aplicar otras rutinas de belleza y cuidado de la piel para garantizar la salud de la misma:

Usar exfoliante: El uso de exfoliante ayuda a eliminar todas las células muertas de la piel, brindándole un toque de frescura y brillo. Dependiendo del tipo de piel, se puede realizar una exfoliación por semana o dos. 

Mimar la piel con una mascarilla: El uso de mascarillas beneficia la absorción de los productos que se usan para el cuidado de la piel, e incluso puede favorecer la apariencia de su maquillaje.

En el mercado existe una amplia gama de alternativas e incluso se pueden aplicar mascarillas naturales, ideales para corregir el desgaste de la piel y nutrirla. Lo más recomendable, sin embargo, es verificar las condiciones de uso, de acuerdo al tipo de piel.

Cuidar la alimentación: El consumo de grasas de origen animal, productos lácteos, carnes rojas y azúcares refinados pueden acelerar el envejecimiento de la piel hasta en un 25 %. Por esto que es importante incrementar la ingesta de frutas y verduras en la dieta diaria, además de mantener una correcta hidratación (beber suficiente agua). 

FUENTE: Comunicado y foto de Farmacias Económicas (Quito, Ecuador), remitidos por intermedio de Taktikee, Consultores de Comunicación, con firma de Carolina Galeas y Cristina Cacuango (carolina@ttk.ec/ cristina@ttk.ec – Celular: 0992776160).