Joselías Sánchez Ramos

Joselias Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / 2021-12-19

HOLA. Saludamos al pueblo de Manta. Por pueblo entendemos a los nativos, a los nacidos y a los llegados. Todos somos el pueblo de Manta, ciudad alegre y bullanguera, creativa y trabajadora, diversa y cosmopolita, ciudad puerto, ciudad pesca, ciudad comercio. Ciudad turismo. Me encantaría llamarla ciudad de la educación.

Salud y educación, son necesidades primordiales que debemos satisfacer, son derechos fundamentales que debemos entender, son objetivos prioritarios que debemos atender.

El tema de este diálogo es la educación de Manta a pesar de la crisis que apabulla al sistema de salud pública. Recordemos a Paulo Freire: “La educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo.”

Dos colegios

Para un pueblo tan culto como el de Manta, hablar sobre el valor de la educación resultaría ocioso de no ser por la indiferencia demostrada durante los últimos seis años desde el terremoto del 16 abril 2016.

Los 300 mil habitantes de Manta no se han percatado que sus dos colegios emblemáticos siguen en abandono. Las edificaciones del Colegio Nacional Cinco de Junio y del Colegio Nacional Tarqui fueron destruidas por el terremoto.

Es hora de mirar a la educación de nuestros niños y jóvenes. Aún hay recursos de la reconstrucción que pueden ser utilizados para construir las nuevas instalaciones. Hay que considerar la tormenta tecnológica que en la educación está generando la pandemia y superar las rutinas de la vieja escuela.

Cinquinos, es la hora

Pido escuchar a Gema Cantos, distinguida estudiante de la Unidad Educativa Cinco de Junio. Sus palabras resonaron el pasado 8 de octubre cuando, por el aniversario 70 de este emblemático Colegio, la Asamblea Nacional otorga la distinción “Al Mérito Educativo” al pabellón de ese plantel.

He aquí, las palabras de ella:

“Distinguido asambleísta Eitel Zambrano Ortiz, delegado de la Asamblea Nacional del Ecuador. Abogado Agustín Intriago Quijano, alcalde de nuestra querida ciudad San Pablo de Manta. Miembros del Departamento de Educación y Cultura del GAD municipal. Señores concejales. Lic. Claudia Cusme Santander, rectora de nuestra Unidad Educativa cinquina. Estimados docentes, queridos estudiantes, invitados y público presente.

Tan alto es el honor que se me ha otorgado, en mi calidad de estudiante, para dirigirme a ustedes en nombre y representación de mi querida institución, la emblemática y gloriosa Unidad Educativa Fiscal “Cinco de Junio”, y expresarles un profundo e imperecedero agradecimiento por la solemne y pública distinción  al  mérito educativo, que la Asamblea Nacional le ha conferido a mi querido plantel educativo en su SEPTUAGÉSIMO aniversario de vida institucional al servicio de la comunidad mantense, manabita y ecuatoriana.

¡Sí señores! ¡Son setenta años bien vividos!, setenta años educando a decenas de generaciones de estudiantes que forman parte de su ilustre pasado histórico y que, hoy convertidos en grandes profesionales, han contribuido y siguen contribuyendo al desarrollo comercial, empresarial, político, deportivo, cultural, social, educativo y artístico de Manta. De allí que se escuche mencionar, que el referirse a la historia de la UE Cinco de Junio conlleva también a reseñar la historia de nuestra querida ciudad.

No cabe duda que la institución cinquina, desde sus inicios en el año 1951, fue el semillero de estupendos líderes con visión futurista, que poco a poco fueron impregnando con letras doradas su glorioso nombre, “CINCO DE JUNIO”, en alusión a esa gran gesta revolucionaria liberal, llevada a cabo por el general Eloy Alfaro Delgado en el año 1895. Y es que, al igual que la revolución de Alfaro, el semillero en mención fue el germen de muchas ideas, pensamientos y proyectos que traspasaron las aulas cinquinas, cosechando sendos triunfos en concursos académicos, sociales, deportivos, culturales, a nivel nacional e internacional, siendo testigo de ello cada rincón del antiguo edificio del colegio cinquino, demolido hace 5 años, y que hoy se lo identifica con varias aulas prefabricadas acogiendo a toda la comunidad educativa.

Por aquello, la frase de Julio Cortázar –“Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”– reflejan este momento de mi intervención, porque la historia de esta emblemática UE es tan extensa, tan brillante y tan enriquecedora, que cuando nos referimos a ella dejamos que hable nuestra alma, nuestro sentir y nuestro corazón; y esto lo pueden corroborar muchos ex cinquinos que, de seguro, se encuentran presentes en esta sala. Por lo tanto, por todo ese extenso camino recorrido, por toda esa gran trayectoria formadora de juventudes, es justo y merecido el reconocimiento nacional otorgado a esta gloriosa institución, QUE POR CIERTO YA MERECE LA CONSTRUCCIÓN DE SU NUEVO EDIFICIO, AQUEL QUE FUE DEMOLIDO Y PROMETIDO HACE 5 AÑOS (…), DESPUÉS DEL LAMENTABLE 16 – A; y que beneficiará no solo a la comunidad educativa cinquina, sino al engrandecimiento de nuestra ciudad.

Nosotros, la nueva generación de estudiantes de esta importante y emblemática U.E., nos sentimos muy orgullosos de pertenecer a ella; y, sin duda, comprometidos a seguir enalteciendo el nombre “CINCO DE JUNIO”, renovando los logros obtenidos por nuestros antecesores, surgidos en las llamadas décadas de oro, entre ellas la del 80, 90 y la del 2011 en adelante, donde nuestra institución llegó a enrolarse en la lista de los colegios más importantes del mundo.

¡Compañeros!, ese compromiso está latente, y debemos continuar escribiendo la historia de nuestra institución con letras de oro, que de seguro quedará grabada para siempre en la mente y corazón de aquellos que pertenecieron y pertenecemos al GLORIOSO CINCO y nos sentimos “CINQUINOS DE CORAZÓN”. Muchas gracias.”

Una ciudad que quiere crecer armónicamente debe preocuparse por la educación de sus niños y jóvenes. Reclamar y exigir la construcción de los nuevos edificios para el Colegio Cinco de Junio y para el Colegio “Tarqui” es un imperativo de ciudad. Mantenses, ya es hora. (Joselias, 2021-12-19)