Ecuador está a las puertas del feriado de Carnaval, punto de partida para las celebraciones de la Semana Santa e inicio de la temporada playera. Para los próximos días se prevé una concurrencia masiva a las playas, piscinas, centros de recreación.

Al momento, dentro del país la movilidad es flexible por cuanto se han reducido las cifras de contagio y muerte debidas a la COVID-19.

La exposición del cuerpo humano ante sol, cloro, agua salada, polvo y viento en esta temporada, puede dañar el cabello y la piel, haciendo necesario tomar las precauciones del caso.

Con respecto a los daños que la cabellera de una persona pudiera sufrir a consecuencia de permanecer largo tiempo a la intemperie, el reconocido director de prestigiosos certámenes ecuatorianos de belleza femenina, Camilo Mideros, ofrece algunos consejos de cómo cuidar el cabello en estos días de descanso:

Cuidado preventivo

Conservar un cabello sano parte de un estilo de vida saludable, con una dieta proporcionada que ayude a que el cabello este más fuerte y pueda mantenerse airoso pese a los efectos de una prolongada exposición externa, conservando su brillo y color natural.

Además, es importante hidratar el cabello con mascarilla de aceite de oliva o de Argán, Gotas de Seda, serum, manteca de karité o cacao. Estos nutrientes proporcionan al cabello la capacidad natural de restaurarse por sí solo.

Luce un cabello sano

Principalmente se debe proteger del sol, ya que las altas temperaturas y la intensidad de los rayos solares debilitan y decoloran los tonos del cabello, ya sea natural o tinturado. Para protegerlo se puede usar gorra o sombrero cuya confección sea de fibras naturales.

Usar turbantes -así mismo tejidos con fibras naturales- cuando nos exponemos al viento, también protegerá al cabello de nudos, encrespamiento, deshidratación y enredos en el caso de vientos fuertes cuando estamos al aire libre. 

Si vamos a una piscina, playa o río, usemos gorro de natación, porque el cloro de la piscina, el agua de un río contaminado y la sal del mar oxidan el cabello.

La exposición prolongada en aire libre, sin ninguna protección, daña la salud del cabello. / FOTO: Agencia Nominis

Peinar el cabello, más en el caso de mujeres. Esto evitará los enredos y nudos. Sin embargo, se debe evitar que los peinados sean muy apretados, en el caso de hacerse trenzas o moños que son los más comunes.

En la playa, reducir el uso de artefactos térmicos (planchas alisadoras o secadoras), ya que tenerlo con grasa, sudor o restos de productos perjudica al cuero cabelludo y empeora los efectos del sol o polvo por el viento; es preferible llevar siempre el cabello limpio.

Después de un día entretenido debemos lavarnos el cabello con agua fría; y no es necesario que todo el proceso de lavado sea con esta temperatura, solo al final. Esto mejorará la circulación dentro del cuero cabelludo y eliminará residuos.

3. Consejos post feriado

Debemos reponer cualquier daño que se pudo causar. Para ello se recomienda una buena dosis de mascarillas, para que el cabello recobre vida y quede incluso más bonito que antes de las vacaciones.

Un tratamiento intensivo a base de antioxidantes y lípidos fortalecedores, hace que el cabello tenga hasta un 90 % menos caída por quiebre, y más brillo. Esto lo hacen profesionales de la belleza.

Si cultivamos buenos hábitos para nuestro cabello, podemos tener una cabellera fuerte y hermosa sin sacrificar los momentos de diversión.

FUENTE: Camilo Mideros, profesional de la belleza femenina (Quito, Ecuador), entrevistado por Agencia Nominis que redactó el texto e hizo las fotos que acompañan esta nota con firma de Jazmine Martínez.

100 años de Manta (1922 – 2022).