El diagnóstico y la detección oportuna se han convertido en factores relevantes para prevenir y tratar a tiempo enfermedades como el cáncer. A nivel mundial esta patología se ha convertido en la primera causa de muerte. A pesar de que la población conoce las graves consecuencias que pueden provocar este tipo de afecciones, sigue siendo muy bajo el porcentaje de pacientes que se hacen tratar antes de que los síntomas se desarrollen.

Según el Ministerio de Salud Pública (MSP) del Ecuador, durante el año 2020 en Ecuador se han registraron 29.273 casos nuevos, 76.062 casos prevalentes y 15.123 pacientes fallecieron. Entre los principales tipos de esta enfermedad, se encuentran: cáncer de mama, próstata, colon o recto, estómago, tiroides, cuello uterino, leucemia y pulmón. A nivel mundial, el cáncer colorrectal (CCR) se ha convertido en la segunda enfermedad más común en hombres y tercero en mujeres.

Para la Dra. Brenda Jiménez, de Cleveland Clinic, el cáncer colorrectal es altamente tratable si se detecta a tiempo. También es uno de los tipos de afecciones más curables. Hasta el 85 % de los casos de esta enfermedad podría prevenirse o tratarse con éxito si todas las personas elegibles para una colonoscopia se hicieran un examen de detección.

El riesgo de padecer esta enfermedad aumenta a medida que una persona envejece, y las pautas actuales dicen que debe comenzar a hacerse la prueba a los 45 años. En los últimos años, los casos de esta afección han aumentado significativamente en jóvenes y adultos entre 20 a 49 años.

¿Cómo se desarrolla el cáncer colorrectal?

Esta patología ocurre cuando las células que recubren el colon o el recto se vuelven anormales y crecen sin control. Generalmente se desarrolla con el tiempo, a partir de pólipos adenomatosos (precancerosos). Los pólipos (crecimientos) pueden cambiar después de que surja una serie de mutaciones (anomalías) en su ADN celular. Algunos de los factores de riesgo para el cáncer colorrectal incluyen antecedentes familiares o hereditarios, dieta, consumo de alcohol, tabaquismo y enfermedades inflamatorias intestinales.

Todas las células del cuerpo normalmente crecen, se dividen y luego mueren para mantener el cuerpo sano y funcionando correctamente. En ocasiones, este proceso se sale de control y las células siguen creciendo y dividiéndose, provocando finalmente que se desarrolle este tipo de cáncer.

FOTO proporcionada por Cleveland Clinic a través de Atrevia / Quito

La evaluación de detección más común es una colonoscopia, un procedimiento breve para examinar el intestino grueso. Pero también hay otras formas, que incluyen análisis de sangre, pruebas de heces de ADN y más.

La gastroenteróloga Brenda Jiménez analiza las siguientes opciones para las pruebas de detección del cáncer colorrectal, desde la colonoscopia tradicional y más allá, y cómo saber cuál es la mejor para cada paciente.

Cambios en el aspecto de sus heces

Este examen tiene la mayor capacidad para detectar el cáncer de colon y los pólipos, hasta en un 70 %. Esta prueba le permite a su médico ver el interior de su intestino grueso, usando una cámara flexible llamada endoscopio. Este procedimiento puede o no requerir que el paciente este sedado. Una colonoscopia busca síntomas como sangrado, así como pólipos y otros posibles signos de un tumor maligno. Es importante destacar que, durante una colonoscopia, su médico puede detectar o extirpar un pólipo.

Colonografía por TC

Este tipo de procedimiento, también conocido como colonoscopia virtual, también requiere que usted vacíe sus intestinos con anticipación, pero no es necesario que esté sedado durante el procedimiento en sí. Si su colonoscopia virtual detecta un pólipo, su médico le recomendará una colonoscopia estándar.

Una colonoscopia en sí misma no puede diferenciar entre pólipos precancerosos y no precancerosos. Para ello, necesitará una biopsia (muestra de tejido), que se puede realizar durante el proceso de una colonoscopia normal, pero no durante una colonoscopia virtual.

Sigmoidoscopia flexible

Similar a una colonoscopia es la sigmoidoscopia flexible, procedimiento ambulatorio realizado en un entorno médico. También requiere trabajo de preparación para vaciar los intestinos, pero este examen solo evalúa el lado izquierdo de su colon. Se puede usar para evaluar afecciones como la colitis ulcerosa y puede detectar pólipos, pero solo en el lado izquierdo.

Pruebas basadas en heces

Hay algunos tipos comunes de pruebas basadas en heces:

  • Prueba inmunoquímica fecal (FIT): esta prueba busca sangre oculta en las heces y puede detectar cáncer temprano, así como pólipos grandes y avanzados.
  • Prueba de sangre oculta en heces (FOBT, por sus siglas en inglés): una vez que el examen de heces elegida para la detección, la FOBT es similar a la FIT, pero requiere tres muestras de sangre en lugar de una, y debe modificar su dieta antes de administrar estas muestras. Debido a esto, FIT es ahora la opción preferida.
  • Prueba de ADN en heces: esta prueba busca ADN anormal asociado con pólipos y cáncer colorrectal.

Señales que no debe ignorar

Existen signos y síntomas que se pueden detectar:

Si observa sangre en sus heces, definitivamente debe consultar a su médico para que lo revise.

Otros signos de cáncer colorrectal pueden incluir: pérdida de peso, cambios en la frecuencia con la que defeca y cambios en el aspecto de sus heces.

FUENTE: Cleveland Clinic (Florida, Estados Unidos de Norteamérica), mediante boletín y fotos cursados a REVISTA DE MANABÍ por intermedio de la Agencia de Comunicación Corporativa Atrevia (Quito, Ecuador), con firma de Josselyn Orquera.

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