Los médicos gestores de ese procedimiento exponen sus experiencias y nos presentan a la primera persona nacida por tal medio.

Hoy la infertilidad es un problema frecuente, tanto en hombres y mujeres. Se considera que una pareja es infértil cuando, luego de un año de mantener relaciones sexuales sin protección, no ha logrado un embarazo. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC), en Ecuador entre el 17 y 20 % de parejas en edad de concepción padecen de infertilidad.

REVISTA DE MANABÍ, expuesta al mundo desde Manta, Ecuador.

De acuerdo con estudios epidemiológicos, la infertilidad afecta al 15 % de la población en edad reproductiva en los países occidentales; es decir, una de cada seis parejas tiene problemas para concebir. La edad avanzada de las mujeres con deseo reproductivo puede considerarse como la principal causa actual de incremento de este problema.

A esto se suman parejas afectadas por trastornos conocidos o evidentes: es decir, mujeres en edad reproductiva y sin menstruación espontánea por causas desconocidas; pacientes diagnosticadas de obstrucción tubárica bilateral (método en el cual se cortan y se ligan las trompas de Falopio, evitando el paso del óvulo para unirse con el espermatozoide); fallo ovárico establecido o malformaciones uterinas; entre otras. En el caso de varones, azoospermia (ausencia total de esperma en el fluido eyaculado durante el orgasmo – semen); etc.

FOTO: Nominis / Quito

El diagnóstico y el manejo de parejas con este problema es complejo debido a que los tratamientos convencionales no siempre obtienen resultados satisfactorios. Por ello es necesario utilizar técnicas de reproducción asistida (TRA), siendo una de las más efectivas la fecundación en vitro.

Para el Dr. Pablo Valencia, ginecólogo especialista en reproducción humana y director del Centro de Reproducción Humana, la fecundación in vitro (FIV) es la técnica más efectiva para superar problemas de infertilidad.

La FIV es la técnica mediante la cual se fecunda el óvulo por un espermatozoide, mediante proceso médico realizado en un laboratorio.  En sus inicios se utilizaba para tratar la infertilidad de causa tubárica (alteraciones en las trompas de Falopio); hoy se usa para tratamiento de infertilidad desconocida y para casos en donde las inseminaciones artificiales no han funcionado en las pacientes.

De acuerdo con el Dr. Pablo Valencia, esta técnica está indicada ante los siguientes escenarios:

  • Obstrucción o daño de ambas trompas uterinas (hidrosalpinx, ligaduras).
  • Endometriosis moderada o severa.
  • Posterior a 3 o 4 inseminaciones artificiales sin éxito.
  • Factor inmunológico.
  • Infertilidad inexplicable.
  • Pelvis congelada.
  • Donación de óvulos.
  • Pacientes mayores de 38 años.
  • Pacientes que desean preservar su fertilidad mediante congelación de óvulos
  • Pacientes que se realizan el estudio cromosómico de los embriones antes de ser transferidos.
  • Espermatograma con disminución importante en el volumen, concentración y/o movilidad de los espermatozoides.
La fecundación in vitro. / FOTO: Nominis / Quito

Fases de la fecundación in vitro

Estimulación ovárica: Se obtiene más de un óvulo de forma natural. Para el efecto se utiliza fármacos hormonales bajo estricta vigilancia médica, cuya repuesta se mide a través de ecografías vaginales y exámenes de sangre, en un período de 8 a 12 días.

Obtención de los óvulos: Este procedimiento se lleva a cabo por medio de ecografía vaginal. Se realiza mediante una sedación superficial y su duración es de 15 a 20 minutos. Este paso se realiza también en las donantes de óvulos.

Preparación del semen: El varón obtiene su muestra de semen, la cual se procesa en el laboratorio para obtener la mayor cantidad posible de espermatozoides móviles.

Inseminación: Después de 4-6 horas de la extracción de los óvulos, estos se ponen en contacto con los espermatozoides en un medio de cultivo adecuado, para lograr la fecundación de los óvulos.

Observación de la fecundación de los óvulos y cultivo embrionario: Transcurridas unas 16-19 horas desde la inseminación, se comprueba cuántos óvulos han fecundado. Se agrupan los que han fecundado normalmente y se los cultiva en las incubadoras. Los embriones resultantes de este proceso permanecen en las incubadoras entre 2 a 5 días antes de ser transferidos al útero.

Transferencia embrionaria: Se realiza por vía vaginal a través del orificio cervical interno, hasta el interior del útero. Los embriólogos aconsejan el momento más idóneo entre el 2do y 5to día después de obtener y fecundar los ovocitos.

FOTO: Nominis / Quito

Datos importantes sobre la FIV

Puedes lograr un embarazo aunque previamente se haya hecho una ligadura de trompas.

Para aplicar esta técnica se requiere la firma de los dos miembros de la pareja en un consentimiento informado, así como de una serología infecciosa negativa, para garantizar la salud de tu hijo.

Los tratamientos de Reproducción Asistida no son tratamientos antinaturales. No se altera la naturaleza o el curso del embarazo. Lo único que hace es restaurar la fertilidad, facilitando el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide para que se forme un embrión con las mismas características que se habría formado en el útero materno.

Las probabilidades de embarazo dependen principalmente de la edad de la paciente. En pacientes de 35 años o menos, la probabilidad de embarazo es de un 50 %. En pacientes de 40 años la probabilidad de embarazo es de un 30 %.

El Centro de Reproducción Humana del Dr. Pablo Valencia se constituye en un referente en tratamientos de reproducción asistida. Fue el primer centro en Ecuador en lograr embarazos con esta técnica desde hace 30 años.

A 30 años del primer embarazo ecuatoriano in vitro

La primera fecundación in vitro marcó un hito histórico para la medicina en el Ecuador; muestra de ello es Iván Arturo Padilla, quien este 10 de junio cumple 30 años de ser el primer ecuatoriano en ser concebido por esta técnica. Actualmente es administrador agrícola y médico veterinario, y también realiza este procedimiento en animales.

Esta técnica fue realizada por el Dr. Iván Valencia, ginecólogo quiteño quien ha trascendido en Ecuador desde su primera intervención, en la cual su hijo, Dr. Pablo Valencia, tomó el legado y hoy ayudan a miles de parejas que tiene problemas de infertilidad.

AGENCIA INFORMATIVA: Nominis, Comunicación Estratégica (Quito, Ecuador), mediante boletín y fotos cursados con firma conjuntas de Jazmine Martínez / Jessica Carpio (Cel. 099 506 7151 / 099 880 8719).

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