Exhortación a quienes dirigen los partidos y movimientos políticos habilitados para postular candidaturas en la provincia de Manabí.

Este contenido es parte de REVISTA DE MANABÍ

Por José Risco Intriago *

Los ecuatorianos en capacidad de elegir a sus mandatarios acudirán nuevamente a las urnas, el domingo 5 de febrero del 2023, para renovar prefectos provinciales, alcaldes municipales, concejales municipales (urbanos y rurales) y vocales principales de las juntas parroquiales rurales.

Es nueva oportunidad para responsabilizar de la gestión seccional a personas confiables por su comportamiento social y su desempeño ocupacional. A quienes durante su vida adulta han demostrado raciocinio, cordura, civismo, honestidad y buenos logros laborales; y que, por sobre todo, se interesan de modo sincero en los asuntos que atañen al buen vivir de la gente, así como en el manejo correcto de las instituciones públicas o estatales.

Este tipo de personas no es el más visible, ciertamente, porque no buscan figuración y tampoco son ostentosas. Más bien se aíslan del mundanal ruido para dedicarse por entero a lo que les dicta su vocación natural. Pero los partidos y movimientos políticos que tienen la facultad legal de postular las candidaturas, deben esmerarse en hallarlas, para el bien propio y el de toda la ciudadanía.

La provincia de Manabí, particularmente, merece que sus colectividades políticas habilitadas hagan ese esfuerzo prolijo, para encontrar candidatas y candidatos con dicho perfil ciudadano, considerando que los mandatarios que se elijan en el 2023 son los responsables de instrumentar y llevar a la práctica los actos públicos correspondientes a la celebración por el bicentenario (200 años) de la provincia, el día 25 de junio del 2024.

A los mandatarios actualmente en ejercicio hay que acicatearlos para que dejen bien iniciadas esas celebraciones, que no solamente han de ser por el recuerdo histórico, sino por los servicios y las obras que se consigan ahora como contribución para elevar el nivel de vida de los manabitas.

La población de Manabí tiene grandes carencias de agua potable, alcantarillado, servicios médicos, vialidad, educación actualizada, empleo satisfactorio, distribución justa de la riqueza que produce, y un largo etcétera. Satisfacer esas necesidades empieza por una gobernanza pública visionaria, conocedora de la realidad social interna y externa, pragmática, diligente, honesta en cualquier prueba y sabedora de las fuentes de recursos necesarios para progresar y de la gestión que corresponde para obtenerlos.

* José Risco Intriago es editor – director de REVISTA DE MANABÍ.

Centenario del Cantón Manta (1922 -Nov. 04- 2022).