Aporte afro a la economía agrícola del Ecuador

Obra de arte cuyo autor es el pintor ecuatoriano Abdón Calderón Molina.

PorPedro Pablo Jijón Ochoa*

Debemos reconocer la importancia del pueblo afro en el desarrollo integral del Ecuador.Considerado minoría, su presencia y aporte ha sido más valioso que el de las mayorías. Desde las guerras de independencia, su cultura, literatura, música,gastronomía, folklore, deportes, son una contribución indiscutible en el desarrollo socioeconómico, así como en la economía agrícola de Hispanoamérica y del Ecuador.

Durante los primeros tiempos de la colonización de América, la dura explotación sobre el indio hace que esta población se vaya enfermando y provocando su desaparición. El rey Fernando V, en el año 1516, autoriza importar negros a América, reconociendo su fortaleza, rendimiento físico para los trabajos pesados y la resistencia a climas malsanos; cubriendo de esta manera el déficit de mano de obra en trabajos como la minería, la extracción de maderas de las selvas, y los duros trabajos de explotación agrícola, como la siembra y cosecha de grandes extensiones de caña de azúcar.

En octubre de 1553, una nave con rumbo Panamá – Lima ancla a la altura de la ensenada de Portete, frente a las costas del hoy Cantón Muisne (Provincia de Esmeraldas, Ecuador), para reabastecerse de agua y alimentos. El capitán de la embarcación envía un grupo de negros a explorar y recoger lo necesario para aprovisionarse y continuar el viaje. Un oleaje fuerte causa que el barco encalle y naufrague, siendo aprovechada la situación para que este grupo de negros se liberen a cargo del líder llamado Antón. Entre los libertados, ahora cimarrones, se encontraba el joven don Alonso de Illescas, quien a la muerte de Antón asume el liderazgo fuerte y sanguinario, sometiendo y controlando a los indígenas que habitaban estos sectores, así como las selvas con sus productos agrícolas y de comercio, asentándose este grupo humano en el Ecuador.

Los productos de origen agrícola aún en estado natural, que eran demandados en épocas colonial y republicana, como el caucho, la cascarilla, la tagua, y luego maderas como la balsa, permitieron que este grupo humano -por la rudeza de su raza- pudiera surcar caudalosos ríos para explorar las selvas y extraer esos productos, volviéndose así proveedores de rubros de exportación y de materias primas para el desarrollo agroindustrial de nuestro país.

Es importante anotar que, en la actividad de extraer productos de interés comercial en estado natural,  conquistaron, ubicaron y desarrollaron nuevas zonas de cultivos; explorando los ríos, señalando “vegas y bajiales” (zonas bajas junto a ríos aptas para desarrollo agropecuario) armados con machete para desbrozar, escopeta para cazar, sal para condimentar el fruto de la cacería, y puro de tabaco para fumar en horas de  recreo, tiempos de descanso, tertulias y espantar los insectos con el humo.

Hoy por hoy al colectivo afro le debemos el desarrollo agroindustrial en la zona norte del Ecuador, al introducir y explotar productos como cacao, plátano, teca y el novedoso sistema de camaroneras en tanques con sistemas de recirculación, gracias la creación de nuevas organizaciones agropecuarias y a la visión de líderes como el Ing. Jacob Saavedra, al mando del Centro Agrícola de Esmeraldas.

No cabe duda de que el pueblo afro ha hecho y sigue haciendo un importante aporte a la economía agrícola de Hispanoamérica y del Ecuador.

*Ingeniero comercial y director ejecutivo de ASESORAP (Asesoría a Organizaciones Agrícolas Productivas): asesorapecuador@gmail.com. Guayaquil, Ecuador, 14 de noviembre del 2018.
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