¡Alegrémonos! Llega el día de la Navidad

Navidad (Nacimiento) del Divino Niño Jesús/bancodeimagenesgratis.com. Tomado de Google.

Viene cargando todo su amplio significado de vida, fraternidad y recogimiento feliz.

Desde hace 2018 años, la humanidad ha adoptado la muy buena costumbre de celebrar el día 25 de diciembre de cada año, porque en esa fecha del año 1 de nuestra Era nació el Niño Jesús divino, que más tarde, al hacerse adulto, sería llamado Jesucristo, por su extraordinaria vida redentora y por su sacrificio que lo elevó a los brazos de su Padre, el Señor Dios Todopoderoso, dejándonos grandes e ilustradas enseñanzas de convivencia social.

POR tanto, la Navidad no es una fiesta cualquiera, sino una especial para reunirnos y renovar nuestros votos de fe por la suprema sabiduría y el omnipresente poder de nuestro Señor Dios Todopoderoso, de quien dependemos todos y a quien debemos absolutamente todo lo que somos: nuestras vidas, las cosas que tenemos y el mundo maravilloso que nos rodea.

Siendo así de vital y grandioso el significado que encierra la Navidad, nuestra Iglesia Católica ha considerado de bien que, en el presente año, esta celebración la hagamos para comprender el valor de la inclusión social, y dentro de ella el acogimiento generoso a los seres que emigran agobiados por los males que azotan a sus respectivos países. Es decir que este es el momento de vernos a nosotros mismos en cada migrante, de tal manera que descubramos sus necesidades y anhelos, ideando al mismo tiempo la manera de ayudarlos con lo que sea posible a cada uno de nosotros.

Este mensaje fue escrito para contribuir con la campaña solidaria por los niños asistidos en la Fundación El Triángulo de la ciudad de Quito, Ecuador.

Claro es que la inclusión no acaba con los migrantes, ya que abarca de forma general a todos los seres que padecen necesidades, injusticias, atropellos e indiferencia. Sobre todo, aquellos cuyas capacidades físicas e intelectuales son diferentes, las personas de la Tercera Edad, los niños, y los que son injustamente discriminados y excluidos por cuestiones étnicas, raciales, ideológicas, religiosas y de género.

Entendamos bien el significado de la Navidad, que es vivir felizmente tal como somos, aceptando a los demás tal como son ellos, y con lo que tenemos en el presente. Que las ambiciones por obtener cosas y escalar posiciones sociales no cambien nuestra manera individual de ser, ni empañen la alegría tan propia de nuestra naturaleza humana.

La Navidad es el amanecer de un día fantástico, porque nos recuerda la vida ejemplar y aleccionadora de Jesús, nuestro redentor, maestro insuperable de piedad, solidaridad, tolerancia, generosidad y paciencia. Su calvario previo a morir fue una magnífica enseñanza de dignidad, aceptando sin lamentos las durezas de nuestro breve paso terrenal, porque más allá nos espera la gloria de una vida mejor y eterna.

Mensaje pronunciado por Bertha Daniela Joza Risco, el día jueves 20 de diciembre del 2018, durante la Novena Navideña celebrada en el Templo La Merced de la ciudad de Manta, Ecuador.
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