Qué se hace para enfrentar el desabastecimiento de agua en Montecristi, Jaramijó y Manta

Reparto de agua potable en los barrios de la Parroquia Eloy Alfaro de Manta. / GAD Manta

En estos días, el problema más grande y grave que afrontan las poblaciones de Manta, Jaramijó y Montecristi, en la provincia de Manabí (Ecuador), es la falta de agua cruda para potabilizar y entregarla a los consumidores. Y no es cualquier cosa. Se trata de la falta de uno de los elementos naturales indispensables para la vida humana y animal.

Al haberse dañado irreparablemente un circuito eléctrico que activa a las bombas electromecánicas que impulsan agua cruda desde la presa La Esperanza (Cantón Bolívar, en el centro oriente de Manabí) hasta las ciudades de Montecristi, Jaramijó y Manta (suroccidente), estas no tienen qué potabilizar, salvo Manta que también se provee de otras fuentes y por tanto puede, de manera racionada, compartir sus reservas con su única parroquia desabastecida, Eloy Alfaro, e inclusive con las otras dos ciudades vecinas.

El agua impulsada por las bombas es transportada por medio de un acueducto de gran capacidad, construido por el Gobierno nacional ecuatoriano con el objetivo básico de suministrar agua al proyecto Refinería del Pacífico, en el sitio El Aromo del Cantón Manta. Pero como este proyecto no pudo ejecutarse, la compañía estatal que lo gestionaba entró en liquidación y dejó sin mantenimiento al acueducto, del que también se proveen las ciudades ya mencionadas.

La gravedad del problema es porque la pieza eléctrica colapsada no tiene repuesto en Ecuador y hay que importarla, con todo el engorroso y largo trámite burocrático que esto implica (Al principio se habló de 7 días, pero el alcalde de Jaramijó, Simetrio Calderón, elevó esa cifra a 50). A esto se suma el deterioro de la casa de máquinas donde se dañó el circuito eléctrico, que precisamente se fundió por la falta de climatización artificial indispensable para conservar la temperatura idónea del tablero de mandos y de las bombas.

Esta situación es tan crítica, que el asambleísta ecuatoriano por Manabí, Guillermo Celi, ha pedido que la Asamblea Nacional de la República llame a rendir cuentas a los más altos funcionarios estatales responsables en este momento del proyecto Refinería del Pacífico. En Manabí, mientras tanto, los alcaldes de los tres cantones perjudicados por el desabastecimiento de agua se cruzan las responsabilidades entre sí, después de saberse que ellos fueron alertados del colapso seis meses antes de que ocurriera y al parecer no le prestaron importancia.

Ahora, presionados por la emergencia y la angustia de los consumidores desabastecidos, estos alcaldes han dispuesto que el agua potable que provee la EPAM (Empresa Pública Aguas de Manta), sea repartida mediante tanques montados en camiones que recorren los barrios dejando la ración correspondiente a cada vivienda.

La Parroquia Eloy Alfaro de Manta podría superar el desabastecimiento en menor tiempo, porque ahora mismo la EPAM está haciendo esfuerzos extraordinarios para rehabilitar un acueducto primario que transporta agua cruda desde una captación fluvial localizada en Caza Lagarto, Cantón Santa Ana. La rehabilitación se concentra en la estación de bombeo situada en el sitio Río de Oro, a un lado de la vía Montecristi – Portoviejo y próxima a esta última ciudad.

“La estación Río de Oro estaba en un proceso de repotenciación financiada con el crédito del Banco Mundial, pero su puesta en marcha no podía con esta emergencia. Y para poder operativizar se realizan unos cambios dispuestos por el alcalde”, explicó el gerente técnico de la EPAM, César Delgado.

Una vez que esté lista la estación Río de Oro, esta bombeará el agua hasta la planta potabilizadora de Colorado (Montecristi) y se solucionará la escasez de agua en la Parroquia Eloy Alfaro, sin depender de terceros, según Delgado.

Reparto concentrado, barrio por barrio

La EPAM informó que desde este miércoles 22 de enero toda la flota de camiones tanqueros repartirá el agua barrio por barrio; es decir, cuando se culmine de abastecer a todos los moradores de un barrio de la Parroquia Eloy Alfaro, todos los vehículos se moverán al siguiente y así sucesivamente.

El reparto empieza a las 06h00 de cada día y se podrá extender hasta altas horas de la noche, cuando los vehículos con el líquido vital hayan abastecido al último sector considerado para ese día. La entrega de agua por este medio se mantendrá hasta que dure la emergencia.

FUENTES: Epam, GAD municipal de Manta, periodista David Ramírez y redes sociales de Internet.