“Sistema de salud de Manta se verá colapsado por emergencia de COVID-19", afirma médico

David Ramírez*

“Las medidas que se han empezado a implementar, son por decir lo menos, absolutamente insuficientes, llegando casi a la subestimación de lo que se nos viene”, subrayó el doctor Miguel Machuca en un documento en el que advierte las graves consecuencias que podría afrontar la ciudad ante la presencia del coronavirus y la enfermedad COVID-19 causada por él.

Según reportes de las autoridades de salud, hasta el 20 de marzo en Manta se ha registrado 7 casos positivos de COVID-19, treinta personas aisladas en cerco epidemiológico y un fallecido.

Machuca instó a las organizaciones cívicas, los gremios de profesionales, el clero y a los líderes de la sociedad civil a autoconvocarse para exigir a las autoridades a tomar acciones inmediatas.

“Necesitamos acciones. Creemos que el tiempo de declaraciones ya pasó, y de no llegar con soluciones prácticas nos limitaremos a presentar estadísticas de decesos de nuestros conciudadanos”, advirtió.

De acuerdo al médico -especializado en cardiología- es imprescindible hacer una evaluación del estado del sistema de salud público y privado, así como de sus capacidades para enfrentar la inminente demanda de los pacientes contagiados por esta enfermedad.

“Esta es una preocupación de la sociedad civil de Manta. Estoy transmitiendo e interpretando como profesional de salud, el sentir de la ciudadanía mantense frente a la pandemia de COVID-19”, sostuvo Machuca.

Machuca hace notar que la capacidad del sistema público de salud en Manta -como es de conocimiento general- estaba ya con una ocupación cercana al 100 %, antes de presentarse la emergencia que se experimenta hoy con la COVID-19.

“Nos enfrenamos a una demanda potencial de pacientes con complicaciones graves que requieran ser atendidos en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y respiración mecánica, de entre 25.000 a 30.000 pacientes”.- Dr. Miguel Machuca

“Vemos con profunda preocupación las declaraciones de las autoridades de salud locales, sobre que dicho sistema está en capacidad completa de enfrentar esta realidad actual; cuando, en contraste, las informaciones que nos llegan de países del primer mundo, con sistemas de salud muy superiores al nuestro, estos se han visto totalmente superados por la inmensa demanda de servicios de salud de baja y alta complejidad”, destaca el médico.

Insistió en que, en varias ocasiones él, como varios líderes cívicos preocupados por el tema de salud de Manta, han asistido a reuniones convocadas por las autoridades competentes de este sector, y con mucha preocupación han sido testigos de la casi nula capacidad de gestión de la que disponen.

“No existe ningún plan de fortalecimiento económico a las instituciones públicas y mucho menos a las privadas, con las cuales ya mantenían importantes deudas, en muchos casos de cerca de un año de atraso”, denunció el doctor Machuca, director general de Cardiocentro Manta y de la Clínica San Francisco en Portoviejo.

Con estos antecedentes, enfatizó Machuca, pretenden que el sistema privado reciba la gran mayoría de los pacientes que requieran atención médica, con el fin de liberar las camas de las entidades públicas para estar disponibles para los pacientes contagiados de COVID-19.

Aunque en teoría podría parecer una estrategia lógica, considerando el comportamiento epidemiológico de la infección y la población de nuestra provincia, nos enfrenamos a una demanda potencial de pacientes con complicaciones graves que requieran ser atendidos en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y respiración mecánica de entre 25.000 a 30.000 pacientes.

El médico Miguel Machuca (izq.) en pleno ejercicio profesional./ FOTO remitida por David Ramírez

El médico cree que las medidas epidemiológicas podrían tener algún efecto en lo futuro, pero la primera ola de pacientes es inminente.

“Para poder enfrentar esta emergencia no se necesitan disposiciones gubernamentales que nos obliguen al sector médico a hacer el trabajo que escogimos por vocación, sino recursos que nos permitan fortalecer nuestras unidades”, precisó Machuca.

Este fortalecimiento, explicó, va más allá de disponer de más camas, sino de todo el material de apoyo que permita trabajar con seguridad al personal médico y paramédico, ya que se ha visto, en experiencias previas, que el ausentismo de la primera línea de atención por enfermedad complicó seriamente la atención hospitalaria.

Finalmente, denunció, que no hay ningún plan declarado para conseguir los fármacos que han demostrado alguna efectividad en interrumpir el curso natural de la enfermedad (hidroxicloroquina y antiretrovilares como el lopinavir) que se usaron con éxito en China, Francia, Italia y España; ni de dispositivos de ventilación no invasiva y dispositivos de ventilación de alto flujo.

“De no contar con estos recursos, nos limitaríamos solo a brindarle algo de comodidad a nuestros pacientes y esperar un desenlace impredecible”, anticipó el médico mantense.

* Periodista ecuatoriano residente en Estados Unidos, donde es editor de El Diario de Nueva York. FOTO DESTACADA: Dr. Miguel Machuca, remitida por David Ramírez.