Misterio sobre pescadores del barco “Charo” reportados con COVID-19

La embarcación atunera salió de las aguas de la Polinesia Francesa y podría estar navegando hacia Ecuador en medio de la grave condición de salud de toda la tripulación

David Ramírez* / Nueva York / 05-06-2020

A más de una semana de que se revelara en Ecuador que toda la tripulación del barco atunero “Charo” se encontraba contagiada de covid-19 en aguas del Pacífico Sur, a unos 8 mil kilómetros de Ecuador, nada más se sabe de la suerte de los pescadores y la propia embarcación hasta la fecha.

Existe total hermetismo sobre la gestión de la crisis desatada en el pesquero. Mientras tanto, los familiares de los pescadores claman por ser informados de la situación, incertidumbre que es agravada debido a que el barco está impedido de atracar en ningún puerto por el contagio de toda la tripulación.

El “Charo”, propiedad de la empresa Conservas Isabel, salió de pesca el 30 de abril desde Manta, navegaba en la Polinesia Francesa, a la altura de las Islas Marquesas, cuando pidieron ayuda al reportar que varios tripulantes tenían problemas de salud, informó Ecuavisa el jueves 28 de mayo.

Islas de la Polinesia francesa en el Océano Pacífico Sur (Mapa enviado por David Ramírez).

Aunque la mayoría de los integrantes de la tripulación del “Charo” son nativos de Manta, entre ellos hay marinos españoles y portugueses, de tal forma que la evolución del drama de este barco atunero también concita el interés en familias de ambos países europeos. Conservas Isabel es una firma de España, que instaló una planta procesadora de atún en Manta hace más de cuatro décadas.

No obstante, Radio New Zealand Pacific (RNZ) da cuenta, por primera vez el 22 de mayo, la situación del pesquero ecuatoriano. Todas, menos una de las 30 personas a bordo del “Charo”, dieron positivo al virus SARS-CoV-2 que causa la enfermedad de COVID-19.

Según el sitio, el barco, que tenía un mes en labores de pesca, había anclado ayer (por el jueves 21 de mayo) en una bahía deshabitada frente a Nuku Hiva, donde los médicos examinaron a todos los marineros.

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Uno de los tripulantes fue trasladado en un avión del ejército francés desde Nuku Hiva, en las Marquesas, hasta el hospital principal de Tahití, en una operación que también involucró al servicio de ayuda médica urgente, SAMU, y el Centro de Coordinación Conjunta de Rescate en Tahití.

El tripulante al que hace referencia RZN es Jhonny Mero, según Ecuavisa, que entrevistó desde Manta a la esposa e hija del pescador.

Una declaración del Alto Comisionado Francés, como se denomina a la autoridad de gobierno de las islas, dijo que el paciente fue reanimado y mantenido en aislamiento para proteger a otros pacientes.

Luigi Benincasa, portavoz de la Asociación de Atuneros del Ecuador (ATUNEC), declaró a Ecuavisa que, en efecto, el pescador Jhonny Mero fue entubado y que su condición -a la fecha de la entrevista- era estable.

El “Charo” sale de aguas de la Polinesia Francesa

El miércoles 27 de mayo, el portal de RZN hizo seguimiento de la crisis e informó con el titular: “Un barco pesquero ecuatoriano con una tripulación positiva Covid-19 ha abandonado las aguas de la Polinesia Francesa”.

Prosigue la nota de RZN: el barco “Charo” había estado frente a las Islas Marquesas, donde un pescador gravemente enfermo fue transferido la semana pasada a un equipo de rescate que lo llevó al hospital principal de Tahití.

El Alto Comisionado Francés dijo que el capitán informó al Centro Conjunto de Coordinación de Rescate en Tahití, que decidió abandonar la Zona Exclusiva Económica (ZEE) de la Polinesia Francesa.

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29 de las 30 personas a bordo del pesquero dieron positivo a covid-19 la semana pasada cuando buscó ayuda en las Marquesas, después de aproximadamente un mes en el mar.

Según los informes -siempre del Alto Comisionado-, el barco “Charo” regresó a su zona de pesca a unos 1.600 kilómetros de las Marquesas. El paciente ecuatoriano en el hospital de Tahití no está incluido en el recuento local de covid-19, ya que las autoridades lo clasifican como una persona en tránsito.

La última vez que los familiares de los pescadores tuvieron comunicación con el “Charo”, fue el 10 de mayo, en oportunidad del Día de las Madres. Desde entonces no han podido contactarlos, declaró a Ecuavisa la esposa del pescador Jhonny Mero

De su parte, Benincasa dijo que la empresa dueña del barco hace lo posible para traerlos de regreso a salvo. El portavoz de ATUNEC agregó que los pescadores están recibiendo asistencia médica virtual. Asimismo, hizo conocer que la entidad  envió un barco con combustible y medicinas para aprovisionar en alta mar al “Charo”.

Antecedentes de COVID-19 en el sector pesquero

Entre abril y mayo, varios pescadores de Manta murieron con la COVID-19. La mayoría de ellos reportaron el contagio con el virus mientras estaban en faenas de pesca y al regresar quedaron en cuarentena en los barcos en la rada de Manta. En otros casos, los pescadores, entre ellos al menos cuatro capitanes, fallecieron en sus casas o en hospitales.

Una vez que se hizo público el contagio comunitario y la muerte de los pescadores en varios barcos de la flota atunera de Manta, las autoridades de la ciudad tardíamente intervinieron para disponer que los pescadores contagiados, que estaban en cuarentena en las embarcaciones, fueran trasladados a centros de asistencia en tierra.

Avión militar francés Nuku Hiva, evacuando al pescador ecuatoriano (RZN, enviada por David Ramírez).

El portavoz de ATUNEC, en su oportunidad, confirmó que en algún momento hubo hasta 15 barcos en cuarentena en la rada de Manta. Así mismo, esta entidad dijo que, tanto los barcos como los pescadores, a veces eran sometidos a controles de bioseguridad, antes de iniciar las operaciones de pesca.

Entre tanto, familiares de los pescadores e inclusive los mismos pescadores -que desestiman identificarse por temor a represalias o ser incluidos en la “lista negra” de los armadores pesqueros-, tales controles no se cumplen y ellos son embarcados a sabiendas de que podrían ser portadores asintomáticos del virus.

Igualmente trascendió que el barco atunero Eastern Pacific, con tripulación de Manta, estaba en cuarentena en aguas próximas a las Islas Galápagos. Se reportó que varios de sus pescadores estaban contagiados con la COVID-19. El 6 de mayo, el capitán de este barco fue ingresado al Hospital Oskar Jandl de San Cristóbal.

¿Existen controles de bioseguridad?

El 18 de abril, el COE cantonal de Manta conformó la Mesa 5 de Asesoría Técnica y Científica para la Seguridad y Control de la Producción Alimentaria, cuyo objetivo es proteger a los trabajadores de la industria pesquera y, por añadidura, a los pescadores de la flota atunera de Manta.

El barco pesquero Charo (Enviada por David Ramírez, archivo).

La Mesa 5 ha presentado una serie de recomendaciones dentro del ámbito específico de bioseguridad al sector pesquero, sin embargo se desconoce si realmente el COE los incorporó al protocolo que debió seguir el sector pesquero. Los responsables de la Mesa 5 deberán reportar el alcance de su trabajo y explicar por qué no han sido tomados en cuenta hasta la fecha. Mientras tanto, como se ha revelado, el índice de contagios y de víctimas fatales en el sector pesquero continúa en aumento.

A nadie le importa los cholos

En un comentario sobre la muerte de los pescadores de Manta, el periodista Joselías Sánchez subrayó que el protocolo dispuesto por el COE nacional y el Ministerio de Salud Pública (MSP), recién el martes 12 de mayo, para tratar el caso de los pescadores de los buques pesqueros, en cuarentena o que lleguen al puerto, demuestra muchas cosas.

“Solo diré que se dictamina y adopta muchos días después que, según afirma el mismo MSP, detectaron el 23 de abril, el primer caso en Manta”, expresó Sánchez, reputado cronista de la historia de Manta; y agrega: “A la burocracia dorada le importa un pepino que el Ecuador sea un Estado Constitucional de Derecho, que dispone el derecho a la salud y a la vida por encima de cualquier precepto legal y para nada le ha servido el Reglamento Internacional de Salud dictado por la OMS en el 2005 para mitigar las pandemias”.

“Poco les importa, al fin y al cabo, solo se trata de cholos”, resume el periodista.

* David Ramírez, periodista ecuatoriano radicado en Estados Unidos, es editor en El Diario de Nueva York.- FOTO DESTACADA: El pescador Jhonny Mero, cuando era trasladado desde Nuku Hiva al hospital de Tahití (RZN).