Opiniones

Cierre de centro de aislamiento de “El Aromo” es inaceptable

Es incuestionable que hay una crisis económica sin precedentes que afecta tanto al sector público como al privado, como consecuencia de la pandemia; pero el liderazgo político de la ciudad debe hacer prevalecer la transparencia. El pueblo debe saber la verdad.

David Ramírez*

Una vez que se hiciera público el cierre del centro de aislamiento de “El Aromo” para los casos positivos de COVID-19, se reunió la Mesa Técnica de Salud del Comité de Operaciones de Emergencia de Manta (COE) para analizar la situación.

Se conoció que la referida mesa técnica elaboró un informe al COE cantonal, para que sea este organismo el que determine las acciones pertinentes a más tardar este jueves.

El centro de aislamiento de “El Aromo” ha sido crucial en la lucha contra la pandemia que ha venido librando la ciudad y su zona de influencia. Fuentes del Distrito de Salud 13D02 que cubre Jaramijó, Manta y Montecristi, consignan que unos 200 pacientes fueron atendidos y se recuperaron allí.

Los especialistas en salud han pronosticado una segunda ola del coronavirus para los próximos meses. De hecho, hay signos de que en Manta, la provincia y el país así lo confirman; por ello es de máxima prioridad que el centro de aislamiento se mantenga operativo.

El cierre del centro de aislamiento de “El Aromo” se suma al cese de operaciones de la unidad que con el mismo propósito se habilitó en el Centro Geriátrico Municipal, ubicado en Urbirríos.

El centro de aislamiento para pacientes de COVID-19 en el Geriátrico Municipal, donde se invirtieron 1.1 millones de dólares -que aportó la empresa privada- abrió en abril y fue cerrado a mediados de julio, también por falta de fondos. Aunque a la ciudadanía se le dijo otra cosa, la causa real fue esa.

Es incuestionable que hay una crisis económica sin precedentes que afecta tanto al sector público como al privado, como consecuencia de la pandemia; pero el liderazgo político de la ciudad debe hacer prevalecer la transparencia. El pueblo debe saber la verdad.

Por otro lado, se conoce que el sector privado tiene la plena predisposición de seguir colaborando para aliviar el impacto económico, pero también es verdad que se muestra reacio en aportar para que luego esos recursos se distraigan en promoción política, como ha ocurrido. El alcalde aparece en toda foto haciendo entrega de vituallas con fondos facilitados por los empresarios y ese no es el propósito. ¡Así no vamos!, ha trascendido desde este sector.

El COE es un ente multilateral que cuenta con delegados de Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, un representante del Gobierno provincial, Cuerpo de Bomberos, Policía, IESS, Hospital Rodríguez Zambrano, entre los principales; y lo preside el alcalde de Manta.

El centro de aislamiento de “El Aromo” entró en funcionamiento el 20 de mayo en respuesta a la emergencia sanitaria generada por la pandemia de COVID-19, luego de que se habilitaran las viviendas del campamento levantado para el fallido proyecto de la Refinería del Pacífico.

El área fue concebida como “zona de aislamiento” para pacientes con COVID-19 confirmado, asintomáticos o leves, ya sea por prueba rápida o hisopada, y los pacientes que se encuentren de alta hospitalaria o mejoría clínica que requieran aislamiento preventivo obligatorio.

Según datos del Distrito de Salud 13D02, la zona de aislamiento en “El Aromo” empezó a operar con un dispensario médico donde se brindaría atención de emergencia. Para ello se contaba con un área de observación dentro de las instalaciones. En caso de ser necesario, se coordinaba el traslado de los pacientes a segundo nivel de atención, sea hacia el Hospital Rafael Rodríguez Zambrano o al Hospital General IESS de Manta.

Así mismo, el centro contaba con 2 médicos y 2 enfermeras por guardia, con atención permanente de 24 horas, quienes atendían a los pacientes que llegaban hasta el centro de aislamiento y les brindaban el seguimiento diario. Además de 1 médico administrador, quien supervisaba los flujos de atención y era el nexo para ir solventando las necesidades que se presentaren.

Para el funcionamiento de esta zona de aislamiento y de los servicios que ofrecía, se articuló acciones -bajo sus respectivas competencias- con los GAD municipales de Manta, Montecristi y Jaramijó; con el Gobierno provincial de Manabí; con la Secretaría de Gestión de Riesgos, zonal 4; con la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos, las Fuerzas Armadas, la CNEL (Corporación Nacional de Electricidad), la CNT (Corporación Nacional de Telecomunicaciones), y con la ARCSA (Agencia de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria).

* David Ramírez es periodista ecuatoriano que vive en los Estados Unidos de Norteamérica. Es editor de El Diario de Nueva York y ocasionalmente colabora con sus artículos para los lectores de REVISTA DE MANABÍ.

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