David y Jamilé Ramírez logran promesa de promover la marca ciudad de Manta en el maratón de Nueva York.

Con bajas temperaturas que promediaron entre los 10 y 13 grados centígrados, pero con un cielo  azul pintado de nubes blancas, se corrió el maratón de la ciudad de Nueva York, que cumplió 50 años en esta edición.

Los corredores manabitas David y Jamilé Ramírez cruzaron la meta a media tarde de este domingo, llevando las banderas de Manta y Ecuador.

“Lo hemos logrado. Ha sido extenuante, pero podemos decir con la mayor satisfacción del mundo: misión cumplida. ¡Viva Manta!”, exclamó David Ramírez que junto a su hija se colgaron sobre sus pechos la medalla conmemorativa del cincuentenario del maratón neoyorquino, en una jornada que los organizadores calificaron como histórica y en la que tomaron parte unos 33.000 corredores de todas las nacionalidades.

“Ha sido una experiencia única que llevaré por el resto de mi vida”, dijo Jamilé. “Durante el recorrido vimos muchas banderas de Ecuador, gente que reconocía la Silla y la bandera de Manta”.

El mayor desafío que encararon nuestros corredores fue el tramo inicial en el puente Verrazano que tiene una pendiente de subida de casi una milla y luego, ya sobre el puente, los fuertes vientos.

El puente Verrazano —considerado uno de los puentes más altos y extensos del mundo— une a Staten Island con el distrito de Brooklyn.

Jamilé Ramírez y su padre, David, muestran la medalla que obtuvieron del maratón. / FOTO: Remitida por David Ramírez

“Muy satisfecho por cumplir esta meta. Nos preparamos para este día y por una gran causa: mostrar la Silla Manteña en un evento masivo internacional de gran renombre como el maratón de Nueva York”, comentó el periodista Ramírez.

El famoso maratón neoyorquino recorrió los cinco distritos de la Gran Manzana: Staten Island, Brooklyn, Queens, El Bronx y Manhattan.

Miles y miles de neoyorquinos se apostaron en las calles para apoyar a los corredores. Muchos portaban letreros, banderas nacionales, y en el trayecto muchas bandas y músicos dieron el toque de alegría y color a la fiesta deportiva que prácticamente paralizó a la ciudad.

Así  mismo, muchos corredores dieron el toque festivo vistiendo los más llamativos disfraces y otros portando llamativos mensajes de esperanza y vida.

El Maratón de Nueva York marcó el reinicio de las actividades masivas y, de cierta forma, la vuelta a la normalidad después de casi dos años de pausa por la pandemia de la COVID-19. 

Ramírez agradeció a diario El Mercurio (Manta) y a la REVISTA DE MANABÍ por la cobertura que dieron a su participación y la de su hija en el maratón de Nueva York y en la de Berlín que se corrió en septiembre.

FUENTE: Información enviada desde Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica, por el periodista David Ramírez Bravo, colaborador frecuente para REVISTA DE MANABÍ.