El agua potable ha dejado de fluir en la cantidad indispensable a los pobladores que habitan los cantones Jaramijó, Manta y Montecristi, pertenecientes a la provincia de Manabí (Ecuador). El acueducto que abastece a sus respectivas potabilizadoras está inutilizado, temporalmente, por haberse dañado a causa de un deslizamiento de tierra ocasionado por las copiosas e incesantes lluvias de la estación invernal.

Frente a esta emergencia, el gobernador de Manabí, Juan Francisco Núñez, convocó a cada uno de los alcaldes de dichos cantones y los reunió en su despacho, en Portoviejo, durante la mañana del día lunes 4 de abril del 2022, con el fin de analizar la situación del desabastecimiento de agua potable y encontrar una solución rápida del problema.

Al término de la reunión se acordó conformar una comisión técnica interinstitucional y delegarla para que inspeccione la dimensión de los daños ocasionados al acueducto e inmediatamente defina qué se puede hacer para una reparación breve pero eficaz. Esa inspección debió realizarse ayer, lunes 4 de abril.

El acueducto dañado nace en la represa La Esperanza, en el Cantón Bolívar (Centro norte del territorio provincial), y conduce el agua hasta el Sitio El Aromo (Lugar de la fallida Refinería del Pacífico) en el suroriente del Cantón Manta. A su paso tiene los ramales que derivan el agua hasta las plantas purificadoras de Jaramijó, Manta y Montecristi.

Para Manta, el agua que recibe desde La Esperanza es solo una porción de todo su consumo, y abastece puntualmente a la potabilizadora situada en Colorado, del Cantón Montecristi, desde donde la lleva para suministrarla a los habitantes de la Parroquia Eloy Alfaro de Manta. Pero para Jaramijó y Montecristi es la única fuente de abastecimiento.

En el extremo izquierdo está Carlos Wong, liquidador de Refinería del Pacífico, dueña del acueducto averiado. Cuarto después de él se halla Agustín Intriago, alcalde de Manta. / FOTO: GAD municipal / Manta

El alcalde de Manta, Agustín Intriago Quijano, resumió esa falta de agua expresando lo siguiente: «Necesitamos una solución inmediata al problema del acueducto. Que en 4 meses se dé una solución definitiva es otra cosa, pero en este momento hay que dar una solución ya, no (después de) 1 o 2 semanas«.

Intriago Quijano fue a la reunión llevando una propuesta elaborada por técnicos de la empresa pública municipal Aguas de Manta, para intervenir el acueducto y solventar el daño.

Esos técnicos, tras 40 horas ininterrumpidas de trabajo, lograron reparar las roturas del acueducto Caza Lagarto (Santa Ana)-Río de Oro (Portoviejo)- Manta, que también sufrió daños por la temporada invernal; pero al momento retoma poco a poco su funcionamiento. Caza Lagarto es la fuente más antigua desde donde se capta agua para Manta; luego está la planta situada en El Ceibal, localidad perteneciente al Cantón Rocafuerte, que aporta el mayor suministro.

En la reunión susodicha participaron: la directora zonal del Ministerio de Agua, Ambiente y Transición Ecológica, Yariel Zambrano; el gobernador de Manabí, Juan Francisco Núñez; el liquidador de la Refinería del Pacífico (RDP), Carlos Wong; y los alcaldes Simetrio Calderón, Jaramijó; Washington Arteaga, Montecristi y Agustín Intriago, Manta.

Para comprender mejor el apremio por el que atraviesan hoy las poblaciones de Jaramijó y Montecristi, es necesario recordar que antes de que se construyera el acueducto La Esperanza – El Aromo eran abastecidas por el servicio municipal de agua potable de Manta. Con el acueducto pudieron, al fin, tener su propia potabilizadora e independizarse del servicio de Manta. Pero el daño del tubo les deja literalmente con sed.

FUENTE: Con aportes de un boletín y fotos para medios emitido por el Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) del Cantón Manta (Provincia de Manabí, República del Ecuador), remitido por la periodista Gema Arteaga Briones, relacionista pública para esa entidad municipal.

100 años de Manta (1922 – 2022).