La infraestructura sanitaria de la ciudad no da respiro a la Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM), que casi todos los días debe lidiar con daños de las tuberías y con desbordamientos de agua servida sobre las calles. Estos problemas, según la propia empresa, se derivan de dos causas principales: vetustez de los tubos y descuido o mala intención de ciertos ciudadanos.

Gran parte del alcantarillado ha cumplido su vida útil, tanto por edad cuanto por capacidad, pues el número de usuarios ha crecido exponencialmente al cabo de los últimos años. La corresponsabilidad de individuos -por acción u omisión- en uno de los problemas, ocurre cuando hurtan las tapas de hierro que cubren los huecos de revisión de las alcantarillas, por donde se cuela la basura arrojada descuidadamente en las calles y termina presionando el paso del agua, que inevitablemente emerge.

Precisamente esto último acaba de ocurrir en el cruce de las calles J-10 y J-7 del Barrio Jocay, provocando que el agua servida se desborde hasta la Calle J-1.

Richard Parrales, del área de alcantarillado sanitario de la EPAM, afirmó que, al desaparecer la tapa de hierro, diversos objetos sólidos se introdujeron en el pozo y provocaron un gran rebose. Fue necesario usar un camión succionador para destupir la alcantarilla.

Para atenuar los efectos contaminantes de este rebose, la empresa que reconstruye la infraestructura hidrosanitaria dañada por el terremoto, Consorcio Tarqui, se comprometió a poner en práctica el protocolo de mitigación correspondiente.

Roturas de acueducto y alcantarilla

En otro lado de la ciudad, personal de la EPAM reparó un complejo daño en la tubería de hierro dúctil, de 450 mm de diámetro, que lleva agua potable desde la estación de bombeo en el Barrio Santa Martha hacia algunos barrios de la zona alta de la Parroquia Manta; y otros en el trayecto, como 15 de Septiembre y San Juan, además de algunos sectores de los barrios 5 de Junio y Miraflores.

Reparación de un acueducto soterrado bajo la Avenida de la Cultura de Manta. Manabí, Ecuador.
Fue necesario hacer un gran hueco en la Avenida de la Cultura para reparar el acueducto y una alcantarilla.

Así lo señaló Luis Mera, jefe de agua potable de la EPAM, al indicar que la rotura se suscitó frente a la cancha de la Unidad Educativa 5 de Junio, bajo el carril derecho de la Avenida de la Cultura, en el sentido de ingreso a la ciudad. Una tubería presentaba 4 fisuras en un tramo aproximado de 20 metros, y también hubo rotura en otra tubería que se encuentra a casi 60 metros de distancia de la primera.

Mera explicó que la reparación de la tubería de agua, en el segundo tramo, se retrasó debido al rompimiento de un colector de aguas servidas que pasa cerca del acueducto, que también está siendo reparado. Por eso se trabajó con mucha precaución, para evitar cualquier infiltración de agua sucia en la red del agua potable.

De acuerdo a lo expresado por el mismo funcionario, otro factor de retraso en la reparación fue el alto nivel de humedad presente en la zona, por lo que se laboró con maquinaria y personal especializado para que el problema quedara solucionado en la tarde del martes 6 de junio, cuando ocurrió.

FUENTE: Dirección de Comunicación Social de la EPAM, mediante boletín informativo y fotos con firma de su director, periodista Pedro Clotario Cedeño.- MANTA, 07 de junio de 2017.